¿Qué piensa un joven poblano que aplaude a Mario Marín?
¿Qué piensa el que aplaude a Blanca Alcalá cuando aparece feliz en el templete junto a Emilio Gamboa?

¿Qué piensa un joven poblano que aplaude cuando Gali afirma que ha cumplido todos sus compromisos?

¿Qué piensa un joven que en un mitin aplaude a Martha Erika Alonso cuando deja entrever que no es títere de su marido?

¿Qué piensa un joven que aplaude la llegada de un señor llamado Luis Banck a una Presidencia Municipal que nunca ganó?

¿Qué piensa un joven que aplaude a Javier Lozano porque critica al PRI, aunque hace sólo tres días pertenecía al Partidazo?

¿Qué piensa un joven poblano que aplaude a Ana Teresa Aranda por su “valentía” para enfrentar a un régimen y buscar una candidatura “independiente”?

¿Qué piensa un joven poblano que aplaude a un PRD que desafía al gobernador, habiéndole servido de tapete durante los últimos 6 años?

¿Qué piensa un joven poblano que aplaude al gobernador cuando afirma que la obra pública de su sexenio se ha hecho sin un solo peso prestado?

¿Qué piensa un joven poblano que aplaude a José Juan Espinosa, un sujeto tan marinista, tan morenovallista, tan lo que haga falta?

¿Qué piensa un joven que aplaude a Zavala, Armenta, Giorgana, Doger y compañía cuando reclaman un mejor Estado, pero su paso por la Cámara de diputados es/fue imperceptible?

¿Qué piensa un joven que aplaude las acciones de un PAN estatal que ha sustituido a los dirigentes -buenos, malos, pésimos, grises o mojigatos- por prestanombres hechos y derechos?

¿Qué siente un joven poblano que aplaude cuando Gali afirma que cumplirá su palabra -no sabemos cuál- a pesar de que en su momento se rasgó las vestiduras afirmado que estaría 4 años y 8 meses como Presidente municipal?

¿Qué piensa un joven poblano que aplaude cuando Alcalá critica la gestión de Gali, a pesar de que nadie recuerda una sola obra, proyecto, política pública o estrategia de su trienio?

¿Qué piensa un joven que aplaude cuando el nuevo PRI afirma ser mejor y más democrático que el viejo PRI, pero en primera fila está Mario Marín y Emilio Gamboa está en el templete aupando a la candidata?

¿Qué piensa un joven poblano que aplaude cuando el gobernador impone un Presidente Municipal al más viejo estilo priista, pero afirma que esta es una Puebla moderna?

¿Qué piensa un joven poblano que aplaude cuando Gali dice que Puebla está a la altura de Londres o París, pero el transporte público es casi inexistente después de las once de la noche, justo cuando más lo requiere la gente con menos recursos y que trabaja hasta muy tarde?

¿Qué piensa un joven que aplaude cuando Gali y Moreno Valle sostienen que hay menos pobreza en la ciudad y en el Estado, pero las calles dicen los contrario?

¿Qué piensa un joven que aplaude a Moreno Valle cuando inaugura un hospital con el nombre de su abuelo, que resulta ser el suyo?

¿Qué piensa un joven poblano cuando la esposa de Gali hace una campaña en medios para promocionar un informe de labores que parecen ser menores al informe mismo?
En las respuestas a esas y otras preguntas está la clave del presente y futuro del Estado.

A veces pienso que las respuestas me darían risa, asco y vergüenza.

Aunque seguramente el mayor sentimiento sería de pena ajena.

Pena por los jóvenes, tan ciegos y cortos de miras.

Y pena por Puebla, por su clase política y por la ciudadanía que la aplaude.

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